Auf Wiedersehen Tegel: la nostalgia envuelve el cierre del aeropuerto de Berlín

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megaurbanismo
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Auf Wiedersehen Tegel: la nostalgia envuelve el cierre del aeropuerto de Berlín

Mensaje por megaurbanismo » Vie, 13 Nov 2020, 08:29

Construido en 1948 para superar el bloqueo de la Unión Soviética al Berlín Occidental, el aeródromo cierra este domingo sus instalaciones de forma definitiva

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El aeropuerto de Tegel ha dejado paso al Berlín-Brandemburgo.

Magda Bigas
08/11/2020
Quienes lean el presente artículo pasadas las 3 de la tarde de este domingo podrán pensar en Tegel como un aeropuerto ya del pasado. A esta hora, el vuelo de Air France AF1235 procedente de París Charles de Gaulle habrá tomado tierra, convirtiéndose en el último avión comercial en aterrizar en el viejo aeródromo de Berlín .

La elección del trayecto y de la aerolínea no es una casualidad; es todo un homenaje al primer vuelo regular que llegó a Tegel en plena guerra fría, el día 2 de enero de 1960, doce años después de ponerse en marcha de forma precipitada con el fin de superar el bloqueo de la Unión Soviética al Berlín Occidental. Hoy, sus vetustas instalaciones dejan paso definitivamente al BER, el nuevo aeropuerto bautizado en honor a Willy Brandt -en su día alcalde de Berlín Oeste y canciller de RFA-, ya operativo desde el pasado 31 de octubre.

Inaugurado tras nueve años de retraso, con un coste desproporcionado y con las sospechas de corrupción sobrevolando la obra, el Berlín-Brandemburgo ha tomado el relevo a un aeródromo anticuado e insuficiente para el tráfico actual de la capital alemana. Fue concebido para acoger a 2,5 millones de pasajeros y al final de sus días llegó a recibir a más de 20 millones.

Un aeropuerto histórico

A pesar de que las instalaciones eran a todas luces obsoletas -algunos las catalogaban de reliquia del siglo XX-, son numerosos los viajeros románticos que, enamorados de Tegel, lamentan su final. La proximidad con la ciudad, de la que solo le separan 11 kilómetros, su diseño interior, su singular imagen setentera y su significación histórica han sido algunos de sus argumentos a favor.

Situado en el antiguo sector francés de la Berlín dividida, la construcción se llevó a cabo en 1948, en un tiempo récord de solo 90 días, ante la necesidad de contar con un aeropuerto adicional al de Tempelhof que permitiera abastecer de suministros frente al bloqueo soviético. Las nuevas instalaciones, dotadas de un pista de 2.428 metros, la más larga de Europa en aquel momento, facilitó el aterrizaje de todo tipo de aeronaves.

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El aeropuerto de Tegel fue construido en 1948 en 1948 en solo 90 días

En 1960- hasta entonces había sido una base aérea del ejército francés-, la autoridad civil asumió el control de Tegel, lo que posibilitó el inicio de los vuelos comerciales internacionales de aerolíneas francesas, británicas y norteamericanas, por lo que los principales vuelos eran operados por Air France, British Airways y la Pan Am. Las compañías de Alemania deberían esperar a hacerlo a la reunificación, en 1990.

Un diseño revolucionario

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El diseño del Aeródromo de Tegel ha sido uno de sus grandes aciertos

El revolucionario diseño haxagonal, concebido por el estudio de arquitectura alemán Gerkan, Marg und Partner, todavía hoy amado y aborrecido a partes iguales, no llegaría hasta los años 70, con la ampliación de unas instalaciones ya insuficientes. Su inauguración en 1975 supuso el traslado de todo el tráfico comercial de Tempelhof, con un Tegel convertido en el principal aeropuerto de la capital.

El proyecto transformó el nuevo aeródromo en un espacio moderno para su época y cómodo para los pasajeros, con distancias cortas entre el avión y las salidas, lo que reducía los tiempos de espera del equipaje y en el interior de la terminal, y simplificaba la orientación y los movimientos.

El tiempo no perdona y, 45 años después, aunque algunos de los puntos fuertes de su diseño continuaban siendo apreciados por los viajeros, la vida de Tegel ha tocado a su fin. Al igual que en su día pasó con Tempelhof, transformado en parque tras su cierre en 2008 y frecuentado por los berlineses que acuden a él para pasear, patinar, correr o ir en bici y disfrutar de barbacoas, el futuro pasa por su reconversión. Su buena ubicación, a 30 minutos en coche del centro de la ciudad -no está comunicado por metro ni ferrocarril-, lo postulan como zona residencial, de ocio, e incluso educativa. Y es que podría albergar también las instalaciones de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Berlín.

Tegel inicia una nueva andadura menos épica que la de sus inicios, pero con una carga histórica y sentimental por la que será recordado durante décadas. A nosotros solo nos queda decirle: ¡Auf Wiedersehen!

https://www.lavanguardia.com/ocio/viaje ... algia.html

María-Paz López | Berlín, Berlín. Corresponsal
09/11/2020

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Los bomberos de Tegel despidieron con chorros de agua al último avión en partir ayer de sus pistas, un vuelo de Air France en homenaje a los orígenes franceses del aeropuerto, que cierra para siempre

Incómodo y saturado a veces; ideal por proximidad –del taxi al avión se llegaba a pie en un santiamén; desde el centro de la ciudad, era media hora en coche–; necesitado de ajustes que nunca se realizaban porque se suponía que cerraría pronto, era una infraestructura entrañable. Por eso y por su intensa historia, el aeropuerto berlinés de Tegel –en términos aéreos TXL– cerró ayer dejando en la capital de Alemania un rastro de melancolía.

‘ Danke Tegel! ’ (¡gracias, Tegel!) condensa el adiós a un aeródromo que surgió en respuesta al bloqueo soviético al inicio de la guerra fría y que tras su ampliación en los años setenta se convirtió en puerta de entrada a Berlín Oeste, mucho más que Tempelhof, el otro ilustre histórico aeropuerto berlinés. Tempelhof cerró en el 2008 y sus pistas son ahora un vasto parque.

Como símbolo, el último avión que despegó, ayer a las 15 horas, fue el vuelo 1235 de Air France con destino París. Motivo: el aeropuerto se ubica en el distrito de Tegel, en el noroeste de Berlín, que formaba parte del sector de ocupación francés durante la posguerra. Vehículos de bomberos del aeropuerto despidieron al avión con chorros de agua, mientras personal aeroportuario se alineaba en pista y ululaban las sirenas. “Es un día en el que no hay nada que decir y en el que a mucha gente le duele el corazón –dijo el alcalde, Michael Müller–. Para nosotros los berlineses y berlinesas, Tegel era en verdad la puerta al mundo”.

Edificado en 1948 ante el bloqueo soviético de Berlín Oeste, el recinto adquirió en los setenta su aspecto actual

La zona se usaba para aviación desde hace más de un siglo, y durante las dos guerras mundiales fue área de instrucción militar. Con la división de Berlín, pero antes de que existiera el Muro, se produjo el bloqueo soviético terrestre de Berlín Oeste, que duraría de junio de 1948 a mayo de 1949. El aeropuerto de Tempelhof y el pequeño aeródromo militar de Gatow, en el sector británico, no daban abasto con el monumental puente aéreo que las potencias aliadas occidentales organizaron para abastecer de comida y carbón a la población sitiada.

Así que las autoridades francesas decidieron construir una pista e instalaciones. Las obras comenzaron el 5 de agosto de 1948, y 19.000 berlineses –la mitad eran mujeres– trabajaron día y noche con pico y pala. El destajo llevó a que construyeran lo imprescindible en tiempo récord. Sólo tres meses después, el 5 de noviembre, aterrizó el primer avión, un C-54 Skymaster estadounidense con ocho toneladas de queso a bordo. La pista de 2.400 metros era entonces la más larga de Europa.

Cuando los soviéticos levantaron el bloqueo, Tegel siguió siendo militar, hasta que en 1960 pasó a uso civil. Se edificaron algunas instalaciones más, y empezaron los vuelos comerciales. Con la construcción del Muro a partir de agosto de 1961, volar se tornó aún más esencial para Berlín Oeste. En los años setenta, Tegel adquirió el aspecto actual, con su icónica terminal en forma de hexágono y su torreta, según diseño de los arquitectos Meinhard von Gerkan y Volkwin Marg. El nuevo recinto se inauguró el 1 de noviembre de 1974. Años después de la reunificación de Alemania, se le añadieron edificios, por lo que ahora tenía cinco terminales, cada vez más repletas conforme crecía el atractivo de Berlín como urbe global.

La historia del lugar despierta emociones en berlineses, residentes y viajeros, no en vano llegó a ser el cuarto aeropuerto de Alemania en tráfico. El año pasado, antes de que el coronavirus golpeara a la aviación mundial, pasaron por Tegel 24 millones de pasajeros. El aeropuerto –que desde 1988 se llamaba Otto Lilienthal en honor al pionero alemán que volaba con planeadores– quedaba cerca; y como cada puerta de embarque tenía su propio check-in, entrega de equipaje y control de seguridad, se iba al grano. Los lavabos eran estrechos; casi había que escurrirse como una anguila para meterse dentro.

Pese a que un referéndum en el 2017 se saldó con una mayoría de berlineses a favor de salvarlo, Tegel estaba sentenciado desde mucho antes, en concreto desde el 2011, año en que tenía que haberse inaugurado el nuevo aeropuerto de Berlín-Brandemburgo (BER). Pero el desastroso proceso de construcción de esta infraestructura en Schönefeld, trufado de líos, retrasos y sobrecostes, regaló a Tegel nueve años más de vida. El BER se inauguró el pasado 31 de octubre, y Tegel dijo ayer finalmente adiós.

El Ayuntamiento prevé construir ahí un barrio con viviendas y equipamientos para 10.000 personas, y la terminal hexagonal –clasificada como monumento histórico– albergará un centro universitario. El tiempo dirá cuándo lo veremos.

https://www.lavanguardia.com/internacio ... edida.html

https://www.dw.com/es/cierra-definitiva ... a-55537952

https://www.dw.com/es/berl%C3%ADn-cierr ... a-55502815


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